Empezamos a hablar de la banda, de que hay que empezar a
escribir letras propias y sonidos nuevos, cuando los nuevos estudiantes de este
año hacen su entrada en la clase. No les presto mucha atención, yo también fui
nuevo y empezar de cero no es fácil y menos si entras por la puerta y todos se
te quedan mirando como si fueses un bicho raro. Pero entonces por la puerta
entra una chica de estatura media con su pelo liso y castaño ondulándose al
caminar, mientras mira al suelo distraída.
Desde su entrada algo me hizo fijarme en ella, luego la
observé un poco más desde mi sitio y saqué en conclusión que: No es como las
demás. No, eso estaba claro. En vez de llevar unos zapatos típicos de chica de
instituto llevaba unas converse negras, unos calcetines blancos por encima de
la rodilla, la falda algo recogida ( La verdad es que la falda de chicas estaba
pensada para que fuera especialmente larga y que dejara mucho, mucho para la
imaginación, asi que solo se la remangó lo justo para quedársela dos dedos por
encima de la rodilla ) y la camisa por fuera. Entonces uno de los chicos de
clase la llamó y se dio media vuelta. Ahí es cuando vi que tenia unos grandes
ojos color chocolate.
Entonces, como si se diera cuenta de que la observaba con
cara de embobado, se giró hacía mi y giré la cabeza lo más rápido que pude, a
parte de por lo tímido que soy para intentar ocultar mi rubor al cazarme
observándola. Después miro a Tom y está embobado mirando a una chica de pelo
castaño y ondulado de primera fila, Giovanna Falcone, su amor imposible desde
hace un año, o eso dice él. Danny está en una esquina entre la ventana y la
pizarra hablando con tres chicas con aires de estrella de cine. Ni si quiera me
di cuenta de cuando se levantó del sitio, estaría demasiado agilipollado
observándola…
La clase pasó como cualquiera normal, yo dibujando cosas
extrañas y graciosas en un papel a modo de entretenimiento, Harry mirando
embobado por la ventana, Danny haciendo chistes interrumpiendo a la profesora y
haciéndola exasperarse y Tom mirando a Giovanna y respondiendo algunas de las
preguntas de la profe, es el más listo y responsable de los cuatro.
Quería hablar a esa chica, pero sé que mi timidez me lo iba
a impedir.
Tocaba hora de descanso y Harry, Danny, Tom y yo nos fuimos
a una esquina del patio apartada a escribir alguna idea sobre qué tocar en la
banda. Tom sugirió temas de amor, ya que su amor por Giovanna le inspiraba y
había estado escribiendo algunas frases sueltas en su cuaderno. Danny, Harry y
yo le apoyamos con la idea y sugerimos también componer alguna un poco más
alegre o “fiestera”, más “Rock and Roll”.
Sonó el timbre, hora de volver a la monotonía.
-¿A que viene esa cara larga, enano? ¡Si toca hora de
deporte!- Dijo Danny con una sonrisa de oreja a oreja. Le encantaba el deporte,
lo contrario que a mi, como ya os dije. Esas clases son las peores para mi, ya
lo veréis.
Después de pasar por los vestuarios para ponernos el chándal
del instituto, salimos todos al patio grande y el entrenador decide que hoy es
día de baloncesto. Mierda, pienso para mis adentro.
-Thresh y Cato, hacer dos equipos y empezar con el partido,
yo tengo que arreglar algunos asuntos.- Dijo el entrenador mientras echaba a
andar hacia dentro del instituto.
-Veamos a quién escojo…
Empiezan a escoger por turnos a algunos chicos y nos dejan
para el final a Danny, Harry, Tom y a mí. Finalmente les escogen a los tres y
yo esperando a irme con un equipo me para Cato poniéndome una mano en la
frente.
-Lo siento, princesita, este es un juego de hombres.- Y se
va bromeando con Thresh a la cancha. Mis tres amigos me miran apenados y yo me
dirigo en silencio y cabizbajo a las gradas.
Al otro lado del patio descubro que algunas chicas están
jugando al Boleyball por turnos. La chica de los ojos chocolate (Todavía no he
oído su nombre en todo el día) está junto a otras cuatro chicas sentada en una
pequeña grada escribiendo algo en un cuaderno, alejada de las demás. Entra a
jugar y aunque no le llega mucho la pelota, no se le da mal. Sonrío. Vuelvo la
cabeza y me pongo a observar mis playeras pensativo.
No sé cuanto tiempo pasa,
pero los chicos que jugaban al baloncesto ya están recogiendo las bolsas de
deporte y dirigiéndose a los vestuarios. Las chicas lo mismo, y me fijo en que
en la grada a quedado un cuaderno olvidado debajo de la grada. Voy a recogerlo
y sé que es de ella, la chica con ojos de chocolate.
Sonrío al pensar que tal
vez tenga una oportunidad de poder conocerla, o por lo menos saber su nombre.
No abro el cuaderno, tengo que respetar su intimidad. Además quiero causar una
buena impresión, no la de un cotilla. Me meto el cuaderno entre la chaqueta y
lo guardo como si fuera un tesoro.
Comentarios aquí o en twitter (@CeliaGGh) Besos for everyone :)
Oinss que bonito !!!
ResponderEliminarMe ha encantado, es genial :D
Espero el siguiente pronto ^^
Muchas Gracias por leer enserio ^^
EliminarAhora subo otro cap :)
skfcdfgdfh ¡ADORO ESTE CAPÍTULO!
ResponderEliminarEl pollito me ha enamorado, solo digo eso, es tan safjdgbhdfbjhfgj
Danny con sus aires de superestrella, como no, y Tom tan enamorado de Gio como siempre *-* Y bueno Harold... es Harold.
adjfdg ¡SUBE EL SIGUIENTE PRONTO, TENGO GANAS DE SABER QUE MÁS PASA!
Eres amor, chica ^-^ Me encantan vuestros comentarios jaja
EliminarDanny es Danny y siempre será Danny, y Tom siempre estará enamorado de Gio jaja Gracias por leer :D
Me ha gustado mucho el capitulo :) la entrada de la chica misteriosa :) a ver que pasa cuando le entregue el cuaderno :)
ResponderEliminarPd:malditos cato y thresh
Jajaja es bueno que te quedes un poco con la intriga, eso es que he conseguido lo que lo que quería :)
EliminarSon los auténticos matones personales de Doug (pobre >.<)